¿ Son beneficiosos los premios?

Querida Mágica Mente...

Esta semana te traigo un post que me habéis pedido mucho en redes y en las asesorías. Se trata de los PREMIOS. Os invito a que le echéis un vistazo, y todo lo que queráis comentarme por aquí, o en mi Facebook, o mediante un mensaje directo en Instagram, estaremos encantados de contestarlos todos.
Ayuda para familias

¿Qué significa premiar?

 

La RAE define la palabra premio de la siguiente manera: «recompensa, galardón o remuneración por algún mérito o servicio.»

Pero, ¿qué implica este concepto realmente en la educación y crianza? La respuesta es sencilla, conductismo. «Me porto bien, porque me compraran una play», «saco buenas notas, porque me regalaran una bici» y así, podría mostraros miles de ejemplo que escucho a diario en la infancia y adolescencia. 

Si fuera tan sencillo de cumplir cada uno de los própositos no supondría un grave problema, pero en la mayoría de los casos lo que acompaña a los premios es la frustración. Lo cual se traduce en tensión, ansiedad, sensación de no estar a la altura que mis padres o profesores esperan, y un largo etc. 

Se enseña a los niños y niñas a lograr hitos evolutivos y de aprendizaje para que sean reconocidos por los demás, sin hacerles ver la importancia que tiene el propio recorrido, el camino, con lo que ello supone, superar sus miedos y errores. 


Acompañar sin premiar

Asesoramiento-familiar-Salamanca-MagicaEntonces, ¿como reconocemos su esfuerzo sin premiar?. Acompañando y alentando.

«Debes estar muy orgullosx de esto que has logrado», es muy diferente a «Estoy muy orgullosa de ti». Porque la responsabilidad es del pequeñx y por tanto es su mérito. Y no tenemos que premiarle con nuestra gratitud. 

Se trata de acompañar de manera respetuosa, sin necesidad de dirigirle hacia un regalo. Eso está totalmente fuera de una educación consciente, puesto que cada niñx tiene sus tiempos para lograr sus metas, y a veces aunque le duela al adulto lleva más proceso que por el mero hecho de conseguir algo a cambio. 

Tenemos que olvidarnos de los premios y los castigos, intentando educar a los niñxs desde el aliento y la motivación. Ayudándoles en los momentos que lo necesiten y lo manifiesten. La mejor manera de dejar hacer es: no haciendo nada. Solo observar, sin intervenciones ni juicios.

 


¿Cómo enfocar los regalos?

Siempre digo que los mejores regalos son los de «porque sí». Porque nos apetece comprarle ese pastel o ese coche que tanto le gusta a nuestrx pequeñx.

Sin tener que esperar a que se lo ganen. ¿Que te parecería si tu jefe te dijera cuando hayas acabado toda la tarea de hoy tendrás tu café?, seguramente no te sentaría nada bien ¿por qué hacerlo con los niñxs?

Por suerte, estamos a tiempo y tenemos la oportunidad de ir cambiando todas estas pequeñas cosas, que,  aunque nos parezcan insignificantes convierten la educación y la crianza en un proceso poco respetuoso con la infancia. 

Ánimo y a seguir creciendo juntxs. 

Feliz día.


Un espacio donde crecer, descubrir y sanar juntos.

Bienvenidos a este espacio lleno de magia.

Cathy.

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