¿Son útiles los castigos?

Querida Mágica Mente...

¿Qué tal? Deseo que muy bien. Hoy en blog te hablo de los castigos y reflexiono sobre si realmente son útiles en el aprendizaje y desarrollo de la infancia. 

Te invito a que le eches un vistazo, y todo lo que quieras comentarme por aquí, o en mi Facebook, o mediante un mensaje directo en Instagram, estaré encantada de contestarlos todos.

¿Qué es un castigo?

    •  

La palabra castigo, en el contexto de crianza y educación ha sido y es una de la más escuchadas , pero ¿qué significa castigar?.

Bien, como ya sabes a mí me encanta recurrir al diccionario para ver como se definen las palabras, en este caso, en la RAE encontramos las siguientes acepciones. 

Castigo:

  1. Pena que se impone a quien ha cometido un delito o falta
  2. Enmineda, correción de una obra o de un escrito
  3. Reprensión, aviso, consejo, amonestación o corrección
  4. Ejemplo, advertencia, enseñanza

Por lo tanto, leyendo las diferentes definiciones podemos entender que un castigo es la acción que se asume por haber cometido un error y además puede considerarse una enseñanza. ¿Pero esto realmente es así?

¿En qué medida los castigos son un aprendizaje para no volver a cometer el mismo error?

¿Qué es un castigo?

La palabra castigo, en el contexto de crianza y educación ha sido y es una de la más escuchadas , pero ¿qué significa castigar?.

Bien, como ya sabes a mí me encanta recurrir al diccionario para ver como se definen las palabras, en este caso, en la RAE encontramos las siguientes acepciones. 

Castigo:

  1. Pena que se impone a quien ha cometido un delito o falta
  2. Enmineda, correción de una obra o de un escrito
  3. Reprensión, aviso, consejo, amonestación o corrección
  4. Ejemplo, advertencia, enseñanza

Por lo tanto, leyendo las diferentes definiciones podemos entender que un castigo es la acción que se asume por haber cometido un error y además puede considerarse una enseñanza. ¿Pero esto realmente es así

¿En qué medida los castigos son un aprendizaje para no volver a cometer el mismo error?

La verdad de los castigos

Si nos fijamos en los modelos educativos y de crianza que defienden los castigos, nos daremos cuenta de que el hecho de aplicar esta técnica no hace niñ@s más «buenos» ni niños ni niñas que dejen de de tener ciertas conductas. Si no más bien se consigue el efecto contrario, es decir que en lugar de modificar su conducta ante las situaciones de conflicto se sigan repitiendo o se agraven. ¿Por qué?

Porque más allá de aportar una enseñanza significativa , estamos conductualizando a la infancia desde el miedo. 

Así es, los castigos activan nuestra parte más innata y emocional , el miedo. Si nos fijamos en las características de los castigos veremos que:

  • Son inflexibles: se siguen los mismos patrones para cualquier niño. No se adaptan a las necesidades de cada peque. Ejemplo : castigar sin salir a jugar, o sin salir al patio. 
  • Incoherentes: los castigos no suelen ser proporcionales al error o conflicto. Ejemplo: Un niño que no quiere comer se le castiga sin jugar ¿qué relación existe entre la alimentación y el ocio?
  • No son predecibles. cuando se aplican los castigos se produce de manera inmediata, acción-reacción. La necesidad del adulto por controlar la situación lo más rápido posible. 
  • Conectan con el miedo: como ya hemos dicho los castigos generan inseguridad, rabia e incluso venganza.

Pareémonos a pensar en un ejemplo: niña de cuatro años pinta la pared y los papás deciden castigarla sin jugar en el parque esa tarde. ¿Qué aprendizaje se está produciendo? Ninguno. Puesto que la consecuencia que se está aplicando es totalmente desproporcionada al hecho cometido. Es posible que hasta vuelva hacerlo pero a escondidas de sus padres. 

¿Entonces como educamos a la infancia sin castigar?

Muy sencillo, dejándoles experimentar con consecuencias naturales y lógicas. Esta parte nos daría para otra entrada de blog, pero voy a explicártelo rápidamente. 

Una consecuencia natural es: Si está lloviendo y salgo sin paraguas me mojo. Muchos de los conflictos que se dan en el día a día tienen que ver porque no se permite al niño o niña experimentar este tipo de consecuencias. 

Un ejemplo de consecuencia lógica sería; que en el caso de que la niña pinte la pared tenga que limpiarlo ella misma y con ayuda si es preciso. 

Algunas de las diferencias evidentes entre castigo y consecuencias son: 

Las consecuencias son anticipadas: ya se que va suceder en caso de que me salte un límite. Por lo tanto son predecibles. 

– Son flexibles y adaptadas a las necesidades de cada niñ@. Educar con con consecuencias conlleva consensuar con el pequñ@.

No conectan con el miedo, puesto que no hay sermones ni amenazas. 

-Se produce un aprendizaje significativo a largo plazo

Como te he dicho el tema de las consecuencias o como aplicarlas me daría para mucho más, pero hoy quería mostrarte la importancia de conocer que implica educar con castigos.

Si te interesa conocer más sobre este tema  te recuerdo que puedes consultarme cualquier duda en hola@magica-mente.es  o 615 69 21 54.

Además, están disponibles dos formaciones en las que tratamos esta cuestión. Te invito a que te pases por la página y le eches un ojo. 

La verdad de los castigos

Si nos fijamos en los modelos educativos y de crianza que defienden los castigos, nos daremos cuenta de que el hecho de aplicar esta técnica no hace niñ@s más «buenos» ni niños ni niñas que dejen de de tener ciertas conductas. Si no más bien se consigue el efecto contrario, es decir que en lugar de modificar su conducta ante las situaciones de conflicto se sigan repitiendo o se agraven. ¿Por qué?

Porque más allá de aportar una enseñanza significativa , estamos conductualizando a la infancia desde el miedo. 

Así es, los castigos activan nuestra parte más innata y emocional , el miedo. Si nos fijamos en las características de los castigos veremos que:

  • Son inflexibles: se siguen los mismos patrones para cualquier niño. No se adaptan a las necesidades de cada peque. Ejemplo : castigar sin salir a jugar, o sin salir al patio. 
  • Incoherentes: los castigos no suelen ser proporcionales al error o conflicto. Ejemplo: Un niño que no quiere comer se le castiga sin jugar ¿qué relación existe entre la alimentación y el ocio?
  • No son predecibles. cuando se aplican los castigos se produce de manera inmediata, acción-reacción. La necesidad del adulto por controlar la situación lo más rápido posible. 
  • Conectan con el miedo: como ya hemos dicho los castigos generan inseguridad, rabia e incluso venganza.

Parémonos a pensar en un ejemplo: niña de cuatro años pinta la pared y los papás deciden castigarla sin jugar en el parque esa tarde. ¿Qué aprendizaje se está produciendo? Ninguno. Puesto que la consecuencia que se está aplicando es totalmente desproporcionada al hecho cometido. Es posible que hasta vuelva hacerlo pero a escondidas de sus padres. 

¿Entonces como educamos a la infancia sin castigar?

Muy sencillo, dejándoles experimentar con consecuencias naturales y lógicas. 

Esta parte nos daría para otra entrada de blog, pero voy a explicártelo rápidamente. 

Una consecuencia natural es: Si está lloviendo y salgo sin paraguas me mojo. Muchos de los conflictos que se dan en el día a día tienen que ver porque no se permite al niño o niña experimentar este tipo de consecuencias. 

Un ejemplo de consecuencia lógica sería; que en el caso de que la niña pinte la pared tenga que limpiarlo ella misma y con ayuda si es preciso. 

Algunas de las diferencias evidentes entre castigo y consecuencias son: 

Las consecuencias son anticipadas: ya se que va suceder en caso de que me salte un límite. Por lo tanto son predecibles. 

– Son flexibles y adaptadas a las necesidades de cada niñ@. Educar con con consecuencias conlleva consensuar con el pequñ@.

No conectan con el miedo, puesto que no hay sermones ni amenazas. 

-Se produce un aprendizaje significativo a largo plazo

Como te he dicho el tema de las consecuencias o como aplicarlas me daría para mucho más, pero hoy quería mostrarte la importancia de conocer que implica educar con castigos.

Si te interesa conocer más sobre este tema  te recuerdo que puedes consultarme cualquier duda en hola@magica-mente.es  o 615 69 21 54.

Además, están disponibles dos formaciones en las que tratamos esta cuestión. Te invito a que te pases por la página y le eches un vistazo.

 Feliz y mágico día.

Un espacio donde crecer, descubrir y sanar juntos.

Bienvenidos a este espacio lleno de magia.

Cathy.

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